A veces nos faltan palabras para expresar los pensamientos, otras para comunicar nuestros sentimientos y otras para simplemente, hacernos entender....
Las palabras dicen, las palabras señalan, las palabras vinculan, las palabras expresan...
Pero, ¿qué hacer cuando queremos decir algo y no tenemos palabras para describir nuestro pensamiento?
Sabemos qué queremos decir, tenemos, en nuestra cabeza, claras nuestras ideas, pero no encontramos las palabras para expresarlas a quienes puedan leernos.
¿Qué hacemos?. ¿Cómo hacemos?
Tenemos una maravilla caja de herramientas a nuestro alcance, que a veces ignoramos y otras, simplemente no queremos usar. Me refiero al diccionario.
Existen diccionarios para todo tipo de necesidad:
- Diccionario analógico conceptual.
- Diccionario Visual.
- Diccionario ideológico.
- Tesauro.
- De dudas.
- De uso práctico.
- De gramática.
- Inversos o de rimas.
- Especializados.
- De idiomas.
- De sinónimos y antónimos.
- Etimológicos.
- De la lengua
Como podemos apreciar, existen diccionarios para todas las necesidades. Y estos son apenas algunos, pero hay muchos más.
¿Quedarse sin palabras? No. Tenemos todas las palabras que necesitamos y muchas más, habrá que descubrir y redescubrir, las herramientas con las que contamos y que nos pueden llegar a resultar sumamente útiles.
A jugar con las palabras. A buscarlas. A descubrirlas. Porque cuando las empecemos a encontrar, nos van a encantar... Porque las palabras nos llenan el alma, nos alimentan el espíritu y nos acurrucan el corazón.
¡Son tan bellas cuando se las emplea para ofrecer, para alentar, para explicar, para dialogar...!
Volvamos a usar las palabras. Volvamos a mediar el acto. Volvamos a ser humanos. Volvamos...